vialibre 14/08/2026
México sigue sumando infraestructura para las operaciones de logística y comercio electrónico. De acuerdo con CBRE, firma global de consultoría, comercialización y servicios inmobiliarios, durante el primer trimestre de 2026 se incorporaron 334,242 m² de nueva oferta industrial, y 53% de esa superficie ya tenía contrato de arrendamiento antes de entrar al mercado. En este escenario de expansión, las empresas también enfrentan otra pregunta: cómo asegurarse de que las soluciones de almacenamiento que eligen hoy sigan respondiendo cuando su operación cambie.
Más productos, nuevos canales de venta y cambios en la demanda están modificando la forma en que las empresas reciben, almacenan y despachan mercancías. La dificultad aparece cuando la infraestructura debe durar años, pero el negocio que opera dentro de ella puede cambiar mucho antes.
En este escenario, PM STEELE®, empresa mexicana especializada en mobiliario de oficina y sistemas de almacenamiento con 76 años en el mercado, muestra cómo distintas formas de almacenamiento responden a necesidades diferentes dentro de un centro de distribución.
Un negocio que necesita acceso directo a distintos productos puede utilizar racks selectivos; una operación con mayor movimiento de mercancía puede recurrir a racks dinámicos, que facilitan su desplazamiento. Los racks push back y racks satelitales ofrecen otras alternativas para organizar el inventario de acuerdo con la forma en que trabaja cada centro de distribución.
Una instalación puede permanecer durante años, pero el negocio que opera dentro de ella no necesariamente permanece igual. Cuando cambia la forma de operar, también cambia lo que se necesita del almacenamiento. Esa posibilidad tiene que considerarse desde el inicio”, explicó Manuel Farías, subdirector de Sistemas de Almacenamiento de PM STEELE®.
Los cambios no siempre implican construir un nuevo CEDIS. En algunos casos, pueden resolverse con ajustes en la distribución de los productos o en el sistema de almacenamiento, sin intervenir toda la instalación. Esto puede evitar que una nueva necesidad termine en una inversión mayor.
El costo también puede aparecer cuando una empresa tiene que modificar una infraestructura antes de lo previsto. Una adecuación, un reemplazo o una nueva obra pueden elevar el gasto de una instalación que todavía debería seguir funcionando para el negocio.
En México, donde la logística y el comercio electrónico siguen impulsando nuevas inversiones industriales, también importa lo que ocurre después de poner en marcha un centro de distribución: cuánto puede costar modificarlo cuando cambian las necesidades de la empresa.
En un entorno donde la operación logística cambia con rapidez, planear el almacenamiento desde el inicio también implica pensar en lo que puede pasar después. Tener margen para ajustar la infraestructura puede evitar que una modificación del negocio termine convirtiéndose en una nueva inversión.