vialibre 15/07/2026
Marcopolo obtuvo su primera patente verde con el desarrollo de Massa Hefesto, una tecnología sin precedentes utilizada como material de sellado en la fabricación de sus autobuses. La solución sustituye los insumos convencionales por una alternativa desarrollada a partir de la reutilización de residuos industriales y la incorporación de sílice a partir de la cáscara de arroz, una materia prima renovable.
Desarrollada en colaboración con el Instituto SENAI para la Innovación en Polímeros (ISI Polímeros) y Ciaflex, la solución es el resultado de un proyecto llevado a cabo entre 2024 y 2025. La iniciativa contó con el apoyo de la Empresa Brasileña de Investigación e Innovación Industrial (Embrapii) y articuló la investigación, el desarrollo tecnológico y el compromiso ambiental para crear una alternativa que reduzca los residuos, aumente la circularidad de los materiales y reduzca la dependencia de las materias primas fósiles.
“Massa Hefesto nace de la búsqueda de un destino más sostenible para los residuos generados en nuestro proceso productivo. Pudimos transformar este desafío en una solución innovadora que combina la reutilización de materiales, el uso de materias primas renovables y el rendimiento técnico. La consecución de la primera patente verde de Marcopolo supone un importante reconocimiento a este trabajo y a nuestra estrategia de innovación sostenible”, afirma Felipe Biondo, coordinador de Confiabilidad de Producto de Marcopolo.
La innovación ha traído resultados concretos. Los estudios realizados durante el desarrollo mostraron una reducción de más del 50% en las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al material, que pasaron de aproximadamente 1,7 toneladas a aproximadamente 831 kilogramos de CO? equivalente. La solución también redujo el consumo de recursos fósiles utilizados en la composición del producto en más del 50%.
Otro beneficio relevante está relacionado con la economía circular. Aproximadamente dos toneladas de residuos al año ya no se pueden enviar a vertederos industriales gracias a la reutilización que permite la nueva tecnología. Solo en una de las líneas de producción evaluadas, la iniciativa tiene el potencial de eliminar unos R$ 27.000 anuales en costos asociados a la eliminación de estos materiales.
"El Proyecto Hefesto demuestra cómo la colaboración entre la industria y los centros de investigación puede transformar los desafíos ambientales en oportunidades para la innovación. Pudimos desarrollar y validar una solución capaz de reutilizar residuos industriales e incorporar materias primas renovables sin comprometer el rendimiento del producto, generando beneficios ambientales, económicos y tecnológicos para la cadena de producción”, dice Jordão Gheller Junior, Gerente de Operaciones del Instituto SENAI.