vialibre 26/11/2025
En México, donde el transporte es un motor esencial para el funcionamiento de la economía y la vida diaria, la conversación sobre la seguridad en carretera vuelve a cobrar fuerza. Para miles de operadores que recorren rutas comerciales, autopistas y vialidades federales, el entorno vial se ha vuelto más complejo, más demandante y, con frecuencia, más incierto. En este contexto, Geotab, líder mundial en telemática e inteligencia de datos, presenta los hallazgos del Reporte de Seguridad Vial en América Latina 2025, que ofrece una mirada detallada a las condiciones reales que enfrentan los conductores en México y a los factores que influyen en su bienestar y seguridad.
Según el estudio, que incluyó la participación de operadores mexicanos, 94% percibe que el riesgo de accidentes ha aumentado en los últimos cinco años, lo que confirma una mayor exposición a condiciones operativas complejas. Este incremento no solo se explica por el comportamiento de otros conductores o por la presencia de vehículos a altas velocidades, sino también por dinámicas más profundas relacionadas con el estrés, las presiones laborales y el entorno en el que se desempeñan.
Uno de los hallazgos más significativos del reporte es el papel del estrés. Más de la mitad de los operadores en México afirma que la carga emocional y laboral impacta su desempeño al conducir, mientras que 90% considera que la salud mental y la presión laboral contribuyen directamente al aumento de peligros en carretera. Para muchos, las jornadas extensas, los tiempos de entrega estrictos y las condiciones cambiantes representan una presión constante que influye en su capacidad de tomar decisiones seguras.
A estos factores se suman las condiciones viales del país. Los operadores encuestados destacan que el tráfico intenso, las obras en vía y la infraestructura variable dificultan completar rutas de manera segura. También señalan que ciertas zonas catalogadas como de mayor riesgo elevan su nivel de alerta y generan preocupación adicional durante la conducción. En algunos casos, los conductores reconocen haber excedido la velocidad para cumplir con horarios exigentes, reflejando cómo las condiciones externas influyen en su comportamiento.
Aunque esta tendencia se observa en toda la región, el caso mexicano muestra matices particulares. El estudio revela que los operadores del país enfrentan retos más marcados en infraestructura, variaciones bruscas de tráfico e interacción frecuente con vehículos ligeros y motocicletas. Todo ello conforma un entorno operativo complejo que requiere ser atendido desde múltiples frentes.
Para Juan Cardona, vicepresidente de Ventas para Latinoamérica en Geotab, estos hallazgos subrayan la importancia de poner al operador en el centro de cualquier estrategia de seguridad:
“Este estudio confirma algo que vemos todos los días en la región, y especialmente en México: la seguridad vial es un desafío multifactorial y profundamente humano. Detrás de cada camión, autobús o vehículo comercial hay una persona que enfrenta estrés, presión y un entorno vial complejo. Entender ese contexto es fundamental para protegerlos. La tecnología puede ayudar, sí, pero el primer paso es escuchar al operador y reconocer la importancia de su bienestar en la seguridad de todos”.
El estudio también revela una amplia apertura hacia el uso de herramientas tecnológicas: 88% de los operadores estaría dispuesto a adoptar tecnologías que mejoren su seguridad y desempeño. Este interés refuerza el valor de enfoques basados en datos, como el análisis contextual, la telemática avanzada, los sistemas de apoyo al conductor y herramientas que ayudan a anticipar riesgos antes de que estos se conviertan en incidentes.
El Reporte de Seguridad Vial en América Latina 2025 deja claro que la seguridad vial en México va más allá del vehículo o de la carretera. Pasa por comprender el día a día del operador, su nivel de estrés, la presión bajo la que trabaja y las condiciones reales en las que realiza su labor. Reconocer estos factores y apoyarlos con información y herramientas adecuadas es esencial para avanzar hacia rutas más seguras y hacia un ecosistema de movilidad centrado en las personas.